Se inaugura el viernes 23 de octubre, en la Galería de la Ciudad de Tecate, BC, México, la exposicion de Laura Castanedo “Engaño colorido” inspirada en la figura de Sor Juana Inés de la Cruz.
Siguen algunas fotos de las obras propuestas y el texto de presentación de Nelson Herrera Ysla.
MATERIA DE SUEÑOS
En medio de un paisaje árido, agreste, que desde hace años emite señales sobre el calentamiento global en el norte de Baja California, la artista Laura Castanedo parece protegerse de ese difícil entorno mediante obras de intenso cromatismo y jugosa materia pictórica, destinadas también a mostrar la vitalidad creadora que la naturaleza humana es capaz de generar en cualquier circunstancia.
Su imaginación es ahora –como en ocasiones anteriores si hurgamos en una trayectoria individual compleja y diversa– fruto visible del automatismo propio de las primeras vanguardias del siglo xx y de un movimiento tan vigoroso como fue el surrealismo, cuando un notable grupo de artistas descubrió las verdades ocultas en los sueños al calor de las investigaciones de Sigmund Freud. Sin un plan predeterminado, la artista se asoma al lienzo blanco para descargar toda su pasión y energía bajo los dictados del gesto informal, del fluir de sensaciones que no cesan hasta concluir una obra pletórica de líneas y manchas, de formas que nos recuerdan otras provenientes de organismos microscópicos o del inmenso espectro vegetal que nos rodea.
Por momentos sentimos en esas pinturas de mediano y gran formato el influjo de la candorosa abstracción de Joan Miró, en otros la locura fantasmagórica de Roberto Matta pero mucho más matéricas ya que nos asalta el deseo de tocarlas para sentir el espeso contenido de texturas, la pastosidad de un brillo metálico que nos conmueve.
Detrás de esos conglomerados visuales de Laura que nos recuerdan el universo pictórico de los niños y las niñas, se manifiesta un sentido espacial inequívoco, un dominio de las formas y las transiciones entre ellas, además de una exploración racional de colores que elude facilismos y gratuidades sin sentido. Por ello estas pinturas acumulan significados diversos, lo que las convierte en universos abiertos y cerrados a la vez, en los que cabe, si es necesario, un texto, un elemento tridimensional.
Objetos artísticos de gozosa visualidad para festejar los sentidos del ojo humano son estas obras que estimulan la dulce sensación de ver más, y más y más, como profundo homenaje a la inagotable capacidad retiniana del ser.